NIÑOS Y ADOLESCENTES CON TDAH, ASPERGER y otros

 XIII JORNADAS INTERNACIONALES RELATES. Taller sobre TDAH: realidad o ficción. Debate abierto sobre el diagnóstico, sobre la adaptación a la escuela, sobre medicación sí o no... muchos asistentes, muchas aportaciones. Una cosa clara: no nos importa si existe o no. Nos importa que nuestros hijos reciban una educación de calidad, sean distraídos, impulsivos, con retrasos madurativos, rubios, morenos, españoles, portugueses o de donde sean... TODOS SOMOS IGUALES, TODOS SOMOS DIFERENTES. Adaptaciones metodológicas y didácticas, atención a la diversidad y cooperación familia/escuela. Sin más. 

Extracto de la carta dirigida a Inspección educativa tras la sanción impuesta a mi hijo (con TDAH) derivada de la apertura de un expediente disciplinario: 


No voy a hablar de que esta notificación sea una "acción correctora" ni educativa en modo alguno, ya que considero que privar a un niño de sus clases durante 12 días, haciendo coincidir dicho alejamiento con el puente de la Inmaculada y las vacaciones de navidad, lo que ha convertido dicha ausencia en más de un mes, no es una acción para nada educativa sino más bien una forma de "quitarse de en medio" el problema, sin más. Las acciones disciplinarias, según ley, deben tener intención formativa, no punitiva y eso debe ser entendido por el alumno. Ninguna de las dos cosas se da en este caso. Hablaré pues de "castigo" porque así es como lo hemos recibido tanto por parte del niño como por mi parte.  Mi actitud como madre ha sido de enfado y  decepción, así como de restricción de privilegios. Aun así, mi hijo está aprendiendo que no ir a clase es "un chollo", por lo que la supuesta "acción correctora" no ha surtido el efecto esperado, más bien el contrario. En la notificación se dice que les preocupa la socialización del alumno. Dudo mucho que sea real esa preocupación. Me va a ser muy difícil conseguir que mi hijo confíe en sus profesores después de esto.


Expresar mi estupor al ser informada de los 15 "partes" (¡!) que había atesorado mi hijo sin tener conocimiento de ello hasta que se le inicia el procedimiento. ¿Dónde están las acciones preventivas, dónde la coordinación con la familia??. El conflicto hay que tratarlo en los primeros estadios en los que se produce, en el sentido de "Provención" (Cascón, 2000), es decir, de gestión democrática de la convivencia, el conflicto y la educación socioemocional.


Se dice que no padece hiperactividad (no consta así en el certificado de la USMIJ, es cierto) y que por ello es plenamente consciente y responsable de sus actos. Además se dice que aporto un diagnóstico  hecho por mí. Falso. Aporto tanto el diagnóstico de la USMIJ como el de la Universidad Complutense de Madrid (Grupo de Orientación y Atención a la Diversidad de la Facultad de Psicología de Oviedo,  cuyo director es el Dr. Francisco de Asís Martín del Buey). No voy a entrar en analizar la pertinencia o no del diagnóstico de Hiperactividad (aunque dada mi calidad de doctora en psicología estaría perfectamente legitimada para hacerlo). Pero el diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención es suficiente para dar respuesta a algunas de las acciones que comete y por las cuales se le castiga en este momento. Dicho déficit lleva consigo una dificultad manifiesta en el manejo de las respuestas emocionales. No quiero con esto dar justificación a acciones que no deben darse, por supuesto, pero sí explica muchas de ellas. Deberían ponerse en marcha acciones preventivas y adaptaciones curriculares no significativas (que todos y cada uno de los profesores tienen en su poder, ya que yo se las he dado) que no se han puesto en muchos de los casos o se han aplicado mal. Ejemplos de ello:

mi hijo comienza la ESO en el Plan Bilingüe, estando de acuerdo todos en que tiene la capacidad cognitiva suficiente y necesaria para cursarlo sin problemas. Pero el Déficit de Atención lleva consigo en la mayoría de los casos (y es así en este caso) una dificultad especial con la asignatura de Lengua Castellana. Le cuesta mucho asumir los conceptos de la morfología. Al tener la oportunidad de cursar una asignatura que se llama Taller de Lengua que se supone que es para reforzar esos aspectos, opto por cambiar la asignatura de Francés por la de Taller de Lengua (así se me daba la opción en la hoja de matrícula para 2º de la ESO). Pasado casi un mes de curso, se me llama para decirme que esta posibilidad no existe y que si va a Taller, ha de dejar de ser del Plan Bilingüe. Muy a mi pesar, así lo hice, confiando en que su facilidad para los idiomas (derivada de un don musical y rítmico) haría que con medidas extraescolares el inglés no fuese un problema para el. Esto supuso claro está, un trastorno que debido a su déficit hizo difícil el cambio y supuso un nivel de estrés extra.

Por otra parte, mostrar empatía y afecto hacia el alumnado es algo irrenunciable en el docente que se quiera considerar como tal (Vaello, 2011). Para un niño con TDA (y para todos), es básico sentirse aceptado, tanto que si es así, la gestión del control emocional se da por sí misma. En este caso es más que evidente el cambio de actitud de unas clases a otras. Aun reconociendo todos los profesores que le cuesta mantener una atención sostenida en algunos momentos, algunos saben cómo hacer que mi hijo se mantenga atento sin perturbar la clase y otros no. Muy al contrario, entran en una escalada de conflicto con el llevándole, no sé si de forma intencionada, a la imposibilidad de gestionar sus emociones. Son muchos los días en los que ha llegado enfadado y sintiéndose impotente ante un comentario malintencionado (a sus ojos) de un profesor. Insisto: nada justifica la mala educación y responder malas maneras a un profesor. Solo intento dar explicación a todo este despropósito para poder ponerle remedio. Si el alumno siente que es objeto de interés y atención, quiere cooperar, ya no necesita comportarse mal para obtener dicha atención.


Es necesario identificar las creencias detrás de un comportamiento (Nelson, 2016). Por qué y para qué se comporta así. Nadie se ha puesto ni un solo segundo en su lugar, nadie le ha preguntado, solo reprendido. El Departamento de Orientación ha brillado por su ausencia. Si hay horas de "tutoría" donde supongo se trabaja, entre otras cosas, el Plan de Convivencia (no accesible en la web del centro, por cierto), ¿por qué no se ha trabajado este conflicto?. Desgraciadamente, la creencia de este chico sobre sus referentes educativos es "que le van a joder". Sinceramente, yo soy docente en la Universidad y si uno solo de mis alumnos pensase eso sobre mí, me plantearía muy seriamente seguir ejerciendo.

 

Para corregir conductas no basta con decir "no hagas esto". Es imprescindible dar alternativas de conducta adecuadas. Así se desarrolla el sentido de pertenencia que todo alumno debe tener hacia su centro escolar. Si la única opción es "no hacer", de ninguna manera puedo "contribuir" y "pertenecer". Si no se le da opción a formar parte del proceso, no se sentirá jamás parte del mismo. Está dentro de las recomendaciones que les entregué a los profesores: cuando mi hijo no se comporte adecuadamente, darle una opción, como ir a buscar algo a jefatura, escribir en la agenda algo, copiar algo de la pizarra,  preguntarle algo concreto sobre la materia… incluso "ve a darte una vuelta y cuando te tranquilices, vuelve"… en fin, todo menos "deja de hacer eso o te echo a la calle".


Es desalentador saber que en toda acción educativa se deba contemplar a la familia como protagonista y agente de cambio y sin embargo me sea tan sumamente difícil coordinarme con el profesorado de mi hijo. No solo eso, he tenido que escuchar cosas como "eso de que una madre venga a decirme lo que tengo que hacer…", o "tu hijo sabe dónde le duele a cada profesor y les da ahí" o colgarme el teléfono (jefa de estudios) porque "estaba hablando mal de un compañero" cuando mostré mi enfado por no darme a tiempo las fechas de recuperaciones. Por suerte he encontrado otros que sí están dispuestos a hacer equipo y trabajar conjuntamente por la integración de un niño con dificultades.


Suspensos.  Para aprobar una asignatura es necesario cumplir un porcentaje de objetivos en cada aspecto. Un tanto por ciento es el examen, otro el trabajo en clase (cuaderno y demás) y otro la conducta. Bien. Mi hijo estudia todos los días con un profesor en casa. Llevan la materia al día y por tanto la parte del examen, aunque ajustada, la supera. El suspenso por tanto viene de criterios como "no me entregó tal trabajo" o "dos faltas de ortografía" o "es que no hace nada en clase". Una de las sugerencias (y ruegos) que le hago al profesorado es que estén al tanto de que mi hijo apunte en la agenda lo que tiene que hacer. De no ser así, se le olvida y en casa no sabemos lo que tiene que hacer. Otra sugerencia/ruego es que cuando tenga que entregar un trabajo o sacar un material le obliguen a mirar en su mochila o miren por él, porque debido a su trastorno a veces "no procesa" que el trabajo está hecho y piensa que no lo tiene o que no ha traído un material que el propio profesor en casa le ha metido en la mochila. ¿Qué aprende el chico con esto? Que no está en su mano aprobar o suspender. Depende de "cómo se porte" y eso no cree que lo pueda controlar. Pero quiere. Recuerdo sus lloros desesperados el día que le dije que ya que no hacía caso en clase y contestaba mal a los que considero compañeros míos de profesión, tampoco debíamos hacernos cargo de su trastorno y por tanto despedía a su profesor particular y me ahorraba el dinero. Desesperado decía "no te juegues mi futuro, mamá, intentaré hacerlo mejor, dame pastillas o algo". Desgarrador.


Mención especial a casos concretos. Una profesora le suspende por no tener los cuadernos al día y por un examen ciertamente "flojo" (lo revisé). Un suspenso discutible, ya que la razón de un examen insuficiente (cuando tanto su profesor particular como yo somos conscientes de que se sabe bien la materia) es que no se ha tenido en cuenta que un niño con TDA tiende a resumir en exceso sus respuestas ya que su memoria de trabajo le hace difícil trasladar de su mente al papel todo lo que tiene retenido en su memoria a largo plazo o semántica. La solución sería un examen oral, pero el niño no lo quiere hacer porque siente que la profesora le mira reprobatoriamente y se pone nervioso. Para mayor dificultad, ha sido muy difícil tener las fechas de los exámenes de recuperación de todas las asignaturas, pero especialmente de esta. Tras varios mensajes tanto de Jefatura como míos, me llama y me da la fecha a menos de una semana del examen. Se supone que "todos lo sabían", pero quizá no se ha dado cuenta de que mi hijo no está en clase. En los momentos donde estoy escribiendo esto, el está en su habitación con su profesor particular intentando memorizar todos los datos que mañana tendrá que "vaciar" en un examen. Con la presión de "que se la juega toda a una" (palabras textuales de la profesora) y de que va a ver a sus compañeros y compañeras desde "el exilio", como él lo llama.

 

Tras todo lo expuesto y con un sentimiento de decepción y pena, he de admitir que he fracasado en mi intento de hacer que un niño con dificultades, mi hijo, se integre de forma eficaz en un sistema educativo en el que creo.


Esta carta llegó al inspector, el cual se puso en contacto conmigo y me pidió poder enviarla al centro ya que lo que dice tienen mucho sentido y puede ser útil no solo para mi hijo. Le dije que sí y parece que se le dió un toque a dirección y al dpto de Orientación. Hoy por hoy parece que hay "paz".


NECESIDADES DEL NIÑO Y/O ADOLESCENTE CON TDAH


La principal dificultad en el TDAH radica enlas funciones ejecutivas, que son las habilidades cognitivas que permiten planificar y ejecutar en función de objetivos plateados, anticipar y establecer metas, el seguimiento rutinario de horarios a través del diseño de planes y programas que orienten al inicio, desarrollo y cierre de las actividades académicas o laborales, el desarrollo del pensamiento abstracto y operaciones mentales, la autoregularización y monitorización de las tareas y su organización en el tiempo y en el espacio.


Para que estas funciones funcionen, se necesita:

1. Prestar atención:
• Atención focalizada: que consiste en centrarse de forma específica en ciertos aspectos del ambiente o bien en las respuestas que se van a ejecutar.

• Atención selectiva entendida como la capacidad para poner en marcha la tarea o gestion procesando una parte de la información ambiental y dar respuestas tan sólo a determinadas demandas del ambiente.

• Atención sostenida el sujeto fija o mantiene su atención voluntariamente sobre un objeto, idea o actividad con preferencia sobre otros.

2. Usar tu Memoria de trabajo:  almacenar temporalmente información para ejecutar una tarea, que nos permite cumplir con las condiciones y reglas y una vez aprendidas tener la respuesta esperada.

3. Gestionar motivaciones, emociones y afectos:  búsqueda de sentido a los proyectos, inteligencia emocional, confianza en el mundo que le rodea.

4. Desarrollar el Lenguaje interior:  El dialogo interno permite guiar y controlar nuestra propia conducta a través de instrucciones autodirigidas.


 Estamos al tanto de las últimas investigaciones en torno al TDAH y el Asperger, que, entre otras cosas, recomiendan acciones integradas en los ámbitos escolar, familiar y social. Nos encargamos de ello. Por ejemplo, damos orientaciones a  los profes para que adapten los exámenes a las peculiaridades de este trastorno. Aplicamos intervenciones que en la mayoría de los casos suplen con creces la necesidad de medicación.

Hacemos un diagnóstico preciso para saber si es realmente TDAH, Asperger o símplemente necesita ciertas pautas en casa y en el cole para poder adaptarse a las exigencias de su entorno sin tener que llegar a extremos como medicarle.

https://neurometrics.wordpress.com

A veces es difícil diferenciar un niño con TDAH de uno con Asperger, de hecho, se diagnostican erróneamente con frecuencia. En el cuadro de la foto vemos algunas diferencias que hay que tener en cuenta.

TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE (www.psicoactiva.com)

Se trata de una pauta de comportamiento recurrente y persistente en la que se desafían las órdenes de las figuras de autoridad, comprobando una y otra vez los límites establecidos, ignorando órdenes, discutiendo, mostrando hostilidad hacia compañeros o adultos y molestándolos deliberadamente o agrediéndoles verbalmente. Se manifiesta de forma invariable en el contexto familiar, pudiendo manifestarse o no, en otros contextos como la escuela. Se muestra con mayor evidencia con adultos o compañeros muy conocidos.

En los años escolares puede haber baja autoestima, labilidad emocional, poca tolerancia a la frustración, uso de palabrotas, uso temprano de alcohol, tabaco y substancias ilegales. Son frecuentes los conflictos con padres, profesores y compañeros. Es común el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. También pueden aparecer trastornos del aprendizaje y trastornos de la comunicación.

Entre el 2% y el 16% según la población estudiada y los métodos de evaluación. Es más frecuente en varones que en mujeres hasta la pubertad pero las tasas parecen igualarse más tarde.

Es más frecuente en familias donde al menos 1 de los padres ha padecido: trastornos del estado de ánimo, Trastorno Negativista DesafianteTrastorno DisocialTrastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, Trastorno Antisocial de la Personalidad o Trastorno por Consumo de Substancias. También en familias en las que existen problemas conyugales graves.

Creado por esther claver